24/03/06
Carta a Felice de Josef Kafka (en un día especial)
24 de marzo de 2006
Felice:
“Recuerdo que un día caminaba por una hermosa plaza de la ciudad de L... y vi uno de los espectáculos más hermosos y tiernos del cual haya sido espectador. En un banco de la primaveral plaza, estaba sentada una mujer de bastantes años, de tez morena, pelo corto y negro, que vestía de manera muy humilde. De inmediato, me llamó la atención esta mujer, tan particularmente carente de todo lo que podamos considerar como “necesario”, por lo cual dirigí mis pasos hacía una banca que se encontraba a una distancia prudente, para no ofender ni incomodar a la mujer con mi pueril observación... Estaba sentado cómodamente en un antiquísimo banco verde, mientras observaba totalmente absorto aquella escena tan tenuemente bella, que se vio acrecentada con la irrupción de un personaje el cual no cabía dentro de mi esquema (libreto mental); es así como un hombre tan humilde como ella, llega con una gran bolsa plástica transparente que por lo menos le doblaba su ancho, y en donde yacían los más insólitos objetos. Y fue así como fue sacando uno a uno cada objeto y mostrándoselos a la mujer, la cual los veía con una expresión de alegría desbordada en su rostro... Cada objeto era entregado y recibido como una verdadera “ofrenda”, una peineta parecía significar un hermoso regalo para el cuidado de su belleza, un recipiente plástico roto representaba un objeto muy preciado para su hogar y una sucia chomba verde parecía el abrigo más oportuno y eficaz para las frías noches... Todos los objetos parecían ser entregados con el alma y a ver sido escogidos con tanto amor, que a los ojos de cualquiera parecerían “basura”, pero ellos transformaron esa “basura” en lo más preciado; y fui testigo de la entrega y el recibimiento más hermoso, fraterno y sincero que haya visto entre dos personas. Fueron las “ofrendas” más bellas y más valoradas que he visto en mi vida”...
Sabes que la mejor ofrenda que yo puedo poner a tus pies, no es un regalo tangible, un libro, un perfume(*) o una joya, es simplemente dedicarme a ti y dedicarte lo que escribo, por que sabes que eres la inspiración de todo lo que redacto y también sabes que todo lo que escribo lo hago para ti. Cada letra, cada palabra, cada frase, pretenden sincerar lo que nace en mí, a causa de estar a tu lado...
Es verdad, a veces te he odiado, te he envidiado, te he juzgado, te he reprochado, pero siempre te he amado, por que solo tú y yo sabemos lo que significa echarnos el mundo a las espaldas y cargarlo; solo nosotros sabemos lo que es pelear contra todo y todos, solo nosotros somos capaces de darnos cuenta que a pesar de que caigamos, nos tendremos que poner de pie; por que cada vez que superamos un obstáculo se vienen tres encima nuestro. Pero cada vez que ganamos una batalla comprendemos que con mayor razón no podemos separarnos... Tanto es el camino recorrido, tanto es lo que hemos vivido y sufrido por estar juntos, que siempre cuando más tristes y decepcionados nos encontramos, vemos que lo que hemos conseguido no puede caer y aplastarnos... Tantos recuerdos, tantos momentos, tantas penas y alegrías, han conformado el camino que hemos ido construyendo juntos que parece imposible recordarlas todas; es todo eso, lo bueno y lo malo lo que nos une por siempre, aunque hoy por hoy tú y yo sabemos cual será nuestro lazo indisoluble y eterno... Es raro pensar en ese vínculo, en eso que vive (y vivirá) gracias a nosotros, por que a pesar de lo difícil que es, algo cambió en mí... Y te lo dije, va a hacer algo hermoso, algo que solo tú y yo comprenderemos en su real dimensión, algo con lo cual nos alegraremos y quizás suframos más de alguna vez, pero que de seguro cambiará nuestras vidas, que si bien ya han cambiado dramáticamente desde que estamos juntos, esto todo lo superará...
Mi ofrenda en este día es lo más sencillo y mío, que puedo regalarte, lo que escribo para y por ti... Y nuestra ofrenda ya vive y los dos sabemos que vivirá, por que FELICE, nos mantendrá unidos por siempre... Te amo Felice.
“Y fue en aquella misma hermosa plaza de la ciudad de L..., en otro antiquísimo banco, y en una fría noche de verano, que dos personas entregaron recíprocamente la más hermosa de las ofrendas, compartir sus vidas por siempre” (**)
* Observación de un regalo para Felice
** Con amor a Y.O.
12:40 Anotado en 2. Cuentos (Epistolario) | Permalink | Comentarios (1) | Enviar a Email | Tags: Literatura
14/03/06
Carta a Felice de Josef Kafka
14 de marzo de 2006
Es cierto a veces no hay forma de pedir perdón y no existen formas de que este perdón sea dado. Quizás eso es verdad y es precisamente lo que te está pasando en estos instantes y te comprendo, por que cuando se han dado tantas oportunidades y se han desaprovechado la mayoría de ellas, ¡cansa! Y es amargura la que cubre el "alma". Pero si hay algo en mi "defensa", es que fui débil y no quería ver eso, por cual creí yo ser mi problema y solución, pero irremediablemente uno necesita de los otros y tú sabes que más que nunca nos necesitamos el uno al otro y precisamente en eso fallé...
Creía que el mundo se me iba a caer a pedazos y que nada podía hacer o siquiera intentar, solo quise correr, correr y volver a correr, quise "volar sin alas" y lo sabes. Pero me di cuenta de lo que nunca quise notar, que aunque todo se desmorone, se caiga se haga añicos, vas a estar TÚ y lo que nos une perpetuamente, con lo cual tendremos que aprender a vivir y ese aprendizaje es del que yo deseo ser parte... Por que solo a ti te tengo y solo de nosotros va a nacer la sinergia que todo lo cambiará por y para siempre...
Cierto es quizás todo se caiga y yo quede aplastado bajo ello, pero no tengo miedo; sé que tú puedes ver que fui cobarde, pero que trataré de no serlo más, por el bien de nosotros... De todo me puedes acusar, de todo en serio, pero menos de que no te amado y que no he dejado de hacerlo cada instante, a pesar de que estuve nublado (y lo sabes) y solo veía mis narices, siempre creí que si te tenía a TI todo PODRÍA SER...
Solo ve que estoy aquí y por favor no MATEMOS a FELICE, por que "es" y va "a ser" lo que nos va a mantener por siempre unidos, aunque al parecer hoy por hoy eso te desagrade y te duela... No matemos a FELICE por que si bien yo la cree en el papel y en mis letras, sabes que nos pertenece a los dos, y que es lo único realmente nuestro. Mi miedo a que todo se va caer y difícilmente se reconstruya, pasó, por que sé que FELICE seguirá viviendo gracias y por nosotros... Te amo y si crees que FELICE debe morir hazlo y no te tendré rencor, pero sabes que aunque lo hagas mil y una veces, nacerá y vivirá conmigo, aunque sea por momentos, instantes o días, no obstante yo desearía que fuera por siempre... (*)
* A Felice (Y. O.)
14:32 Anotado en 2. Cuentos (Epistolario) | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email | Tags: Literatura
14/11/05
Carta de Josef Kafka a Milena
14 de noviembre de 1931
Milena:
Dicen que las cosas nacen, pasan y mueren, las personas, las situaciones, las relaciones, los sentimientos y por sobre todo las palabras... Todo acaba, aunque uno se resista, todo tiene su ciclo y su “fecha de vencimiento”, pero la mayoría de las veces no nos percatamos de esa fecha y las cosas nos terminan haciendo mal y hasta enfermándonos, es ahí como si nos diésemos cuenta del mal olor e inclusive de la putrefacción que es arrojada al ambiente y que de pura terquedad, no quisimos darnos por aludidos, hasta que el hedor es insoportable y nos produce náuseas horribles, terminamos por vomitar y vomitar con tal fuerza que nuestros estómagos pareciesen darse vuelta y salir desde nuestro interior. Son ráfagas de dolor, porquería, mal olor, pero por sobre todo de desahogo. Nuestra convulsión interna parece terminar y como no hacía en mucho tiempo, nos sentimos aliviados, es verdad, mareados, cansados y mal olientes, pero aliviados... el descanso y el sentimiento de “ya no está dentro mío” nos alivia aunque sea por ese pequeño momento.
Cuando pasa esto, obviamente hace daño, pero qué daño más grande, el que hacerse el idiota y no darse cuenta de la fecha de vencimiento. Qué mentira más grande que la de engañarse a uno mismo y que acto más noblemente patético a la vez... A veces pienso que cuando alguien pide a una persona que haga una cosa o que deje de hacer otra, es en verdad que se le pide al otro lo que uno no es capaz de hacer... A veces los defectos que “veo” en el otro en realidad no son sus defectos, sino son los míos proyectados en él y como yo no los puedo cambiar en mí, pido al otro que lo haga por mí... es decir, me voy resignando en lo que yo quiero que el otro sea y así quedo libre de lo que yo en verdad tendría que ser, es así como sigo igual, sin cambiar mis defectos y mis limitaciones. Es por eso que puedo hablar perfectamente de tus defectos, por que en realidad son los míos, quien mejor que yo los reconoce, los siente y los vive. Y allí entran al escenario las palabras, me dices que haga lo que tú misma no fuiste capaz de hacer y por eso quieres que yo no lo haga. Pides y pedimos lo que no somos capaces de dar y así puedo (puedes) escandalizare e indignarme cuando haces algo mal o cuando haces lo que no quería que hicieras, por que ahí veo reflejado mi propio error y mi propia traba, mi propia imperfección y mi propia bajeza...
A veces el preferiría que no lo hicieras, en realidad es preferiría no haberlo hecho y no haberme equivocado así... ¿y qué se me equivoco igual que tú? Por qué me dices que quieres la verdad si siempre que la tuviste enfrente tuya nunca la quisiste ver... No me digas que no te lo dije, por que tú misma me decías que no te lo dijera, tú eras la que nunca se quiso dar cuenta de que la fecha de vencimiento había expirado hace demasiado tiempo... ¿Y ahora vienes a decirme que haga lo que tú quieres que yo haga? Vete, así es mejor, nunca comprendí como pude desear algo que nunca tuve en verdad, nunca comprenderé como tuve algo que ni siquiera tú sabes que existe...
Pero lo peor de todo, es que te comprendo, te entiendo... A mi un millar de veces me ha pasado lo mismo, es por eso que dentro de todo esto, a pesar de lo mediocre, opaco, impuro e imbécil que resulta todo esto, quiero estar a tu lado, por que si voy a seguir jugando a ser y no ser a la vez, indudablemente prefiero hacerlo contigo (*)...
(*) Gracias Milena, por que aunque nunca estemos juntos, tu recuerdo siempre estará y vivirá conmigo.
12:10 Anotado en 2. Cuentos (Epistolario) | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email
06/09/05
Carta de Josef Kafka a Felice
Felice:
Hace mucho deseaba escribir algo que con seguridad nunca nadie entenderá del todo... pero siento que si alguien puede entender aunque sea un poco, esa eres tú...
“Después de ir a ver como emprendías viaje a P... en aquel tren que rompía el aire de la noche y acariciaba suavemente mi rostro, me dirigí como de costumbre hacía mi casa, no eran más de las diez de la noche... Recuerdo que la noche estaba cubierta por nubes y el frío congelaba mis pies...
No había nada anormal en la ciudad, las pocas personas que transitaban a esa hora parecían como sombras errantes en un mundo infinito y sin sentido, y por supuesto yo era una de esas sombras. Es cuando en ese preciso instante acontece lo que nunca podré olvidar... Tú, en carne y hueso estabas en una esquina esperándome con tus brazos abiertos, nunca te habías ido, eras tú, yo corrí, te abracé como nunca lo había hecho, te besé como nunca lo había hecho y te amé como nunca lo había hecho. Por un instante sentí que tú eras yo y yo era tú, que respirábamos por una sola nariz y que no éramos más que un solo cuerpo. Fue tan hermoso sentir que no éramos dos sino uno, tú me habías tragado por completo y yo vivía dentro tuyo, mientras tú eras feliz estando dentro mío, se había acabado toda distancia, éramos uno solo por siempre... Hasta que en un instante de mi cabeza empieza a correr sangre a chorros, me sentí levemente embriagado y con mis manos trataba de contener la sangre que ahora brotaba por mi boca... Quiero que no siga saliendo más sangre, pero es una lucha perdida, ya todo está dicho, esta vez perderé... Es ahí donde comprendo que esto no es un sueño y caigo muerto al piso... Te busco y no te puedo encontrar, te fuiste y me vaciaste...”
Yo en realidad no te necesito, pero me siento ridículo diciéndote que te vayas... Quédate es mejor así, si la mentira puede seguir, si el engaño puede seguir, si esta farsa, aun puede sobrevivir, sigamos, avancemos y retrocedamos a la vez... Yo aún puedo demostrarte que te amo y que no te amo, aún podemos jugar a no saber lo que hacemos, aún puedes creer que sin mi no hay futuro y incluso aún puedes creer que para callarme lo mejor sería partirme la cabeza con un hacha, sí, como Raskolnikoff... Al final de todo te aconsejo que creas que estamos matando algo juntos de lo cual gozaremos ver como gime de dolor por el suelo... Sí, lo mejor sería que me odiaras y que yo te odiara, o lo mejor sería que nos amásemos tanto, ¿que tú creas verte en mi y yo verme en ti? O lo mejor sería decirte que he comprobado que “lo nuestro” no es más que un relación de mutuo beneficio... Tú buscas placer y no lo tienes, entonces esto es masoquismo, pero no es eso, tú buscas sufrimiento, pero tampoco lo encuentras, tú ¿te buscas a ti misma? Te diré que en mi no te vas a encontrar y menos en ti... Una vez te lo dije son muchos dos para una relación, pero uno son muy pocos... Si ríete, eso quiero, para que comprendas y veas que hay muchas cosas de cierto en esto... Pero ¿qué sería de tú vida o de la mía sin toda esta estupidez?... Sería otra estupidez, peor contada y menos divertida... Entonces ¿qué? Y lo recalco ¿qué? Nos mantiene unidos ¿la costumbre? No creo... Y caemos en la misma conclusión estúpidamente efectiva... Eso invisible que no se puede describir, de lo que no se puede hablar, de lo que nadie entiende, pero que existe, eso que no es amor, eso que es la nada, no lo sé y quizás lo único que sé es que me mantiene unido a ti para siempre...
(Josef Kafka)
14:55 Anotado en 2. Cuentos (Epistolario) | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email
















