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21/05/06

Murria (Explicando lo inexplicable y proyectando lo “no proyectable”)

medium_melancolia.jpgDías han pasado, días desde que no he publicado en mi blog, mucho trabajo sin hacer, muchos acuerdos no cumplidos, muchas esperanzas rotas y mucho desánimo y melancolía recorren por sobre estas palabras...
Cuando hablo de murria, no hablo de pena, ni menos de depresión, solo hablo de añoranza, de melancolía, de querer estar en otro lugar y con la persona que necesito; hablo de sentirse parte de toda esta vorágine, de detenerse a veces por un instante y darse cuenta que la persona que esta al lado tuyo, con la que trabajas, con la que compartes el asiento en la micro, tiene sus ojos llenos de lágrimas y que incluso más de una rueda por sus mejillas, solamente darse cuenta, no es necesario hablar, solo mirar y hacer comprender con un gesto una mirada o en el mejor de los casos con una palabra, de que el mundo no es tan frío, oscuro y tan impersonal, como parece en estos días... No lo pido para o por mi, lo pido por todos...
 Si anteriormente dije que no he publicado en días, ha sido por falta de tiempo, pero quizás el mayor motivo, es que hoy por hoy siento que lo que estoy entregando quizás no es “tan bueno” ni llamativo para nadie... El desánimo es grande, sé que hay gente que me lee y se los agradezco sinceramente, pero a veces me parece que trató de hablarle a muros tan altos que solo algunos pueden encaramarse arriba de ellos. No espero ni digo que todos me comenten, ni que me “ensalcen” por mis artículos u observaciones, pero si conversar, mejorar y sentir que lo que hago vale la pena. Es por eso, que saludo a todos aquellos que me han animado y escrito, alguna vez desde que publiqué por primera vez...
No busco compasión, en serio, ya que por medio de lo que yo escribo y siento en estos instantes, quiero proyectar lo que muchas veces todos hemos sentido y lo que NO vemos a diario, por que si hay algo que nunca debemos perder es nuestra humanidad (principalmente ponerse en el lugar del otro)... Porque, todos fallamos algunas veces, todos acertamos otras, todos buscamos redención casi siempre, debido que en nosotros reside lo más hermoso y lo más perverso del universo... Podemos ser tan magnánimos y tan miserables otras veces, vivimos en contradicción eso es claro, pero cuando la contradicción versa sobre sentirse parte del mundo, el deber de todos es hacer que el que tenemos al lado o cerca sienta que lo miro, que esta ahí y que si alguna vez rueda alguna lágrima por su mejilla cuando va por la calle, yo note que él sufre y lo vea; para que él no sienta que es un fantasma que recorre las calles de una fría ciudad, en donde nadie es capaz de ver más allá de sus narices...

Gracias a todos, en especial a Felice ya que sin ella pocas cosas tendrían sentido y no mantendría la esperanza en un futuro mejor compartiendo, caminando y fructificando a lo largo de nuestras vidas...

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