07/04/06

Una visión acerca del "Quijote de la Mancha" (La verdad sobre Sancho Panza)

medium_435px-don_quijote_and_sancho_panza.3.jpg Mucho se ha escrito, hablado y analizado en relación a uno de los mayores clásicos de la literatura, como es "El Quijote de la Mancha" y la verdad es que los análisis que se generan en torno de esta obra oscilan, de lo explicativo a lo simbólico, lo cual encuentra uno de sus casos (episodios) más extraños, en la fundamentación "explicativa literaria" que genera Franz Kafka por medio de su pequeño texto llamado "La verdad sobre Sancho Panza", el cual se incluyó originalmente dentro de la recopilación de cuentos bajo el nombre de la "Muralla China".
Me refiero a este texto como una fundamentación "explicativa literaria" ya que Kafka, explica al Quijote de la Mancha, no desde la obra en sí, como sería el hecho de basarse en esta y de allí inferir y comentar en torno a esta, como tan hermosamente lo hace Dostoievski en "La mentira se salva de la mentira"; sino que de la obra literaria, crea otra pequeña obra literaria, que pretende explicar la génesis del "Quijote de la Mancha" basándose en la figura de Sancho Panza, como el genio y creador del demonio del Quijote. Entonces en definitiva nos encontramos ante una verdad literaria, que no posee intenciones de transformarse en una explicación simbólica, sino simplemente en una "explicación literaria", es decir en un relato. El cual presento a continuación:

 

"Con el correr del tiempo, Sancho Panza, que por otra parte, jamás se vanaglorió de ello, consiguió mediante la composición un buen número de novelas de caballeros andantes y bandoleros, escritos durante los atardeceres y las noches, separar a tal punto de sí a su demonio, a quien luego llamó Don Quijote, que éste se lanzó inconteniblementemedium_fig61ssss.3.gif a las más alocadas aventuras, pero que en ausencia de un elemento predeterminado que debía haber sido Sancho Panza, no dañaron a nadie. Sancho Panza, hombre libre, siguió serenamente, tal vez a causa de cierto sentimiento de responsabilidad, a Don Quijote en sus correrías, de lo que obtuvo un gran y provechoso entretenimiento hasta su muerte. (1)" 

 

"Ya el solo hecho de que Sancho, esa encarnación de la sana razón, de la prudencia y la áurea medianía se consagre a ser amigo y compañero de aventuras del más loco de los hombres, él precisamente y no ningún otro es notable.(2)". Es notable la apreciación que genera Dostoievski, pero desde allí Kafka "edifica" su verdad, o mejor dicho "la verdad de Sancho Panza". Ya que como explica en el texto, Sancho a creado múltiples novelas y con ello a logrado espantar a su demonio, es decir lo podemos entender como el escribir "para liberarse", de aquello que lo oprimía y acongojaba, lo cual desencadenó en la figura del Quijote como la representación de la represión de la personalidad de Sancho siempre cauto y prudente, es decir que representa perfectamente su antítesis. Es por esto que Sancho se siente responsable por la suerte del Quijote, entendiéndose así su lealtad; por otra parte, podemos entender que a pesar de las aventuras más alocadas, estas siempre resultan inocuas, sin sentido ni relevancia, ya que al parecer Sancho se divierte encerrando a Don Quijote en un absurdo, del cual solo el puede auxiliarlo y brindarle su apoyo, a pesar de que Sancho Panza "se pasa todo el tiempo engañándole como a un niño y no obstante, esta plenamente convencido del talento de su amo...() y ni una sola vez pone en duda que aquel habrá de conquistar algún día una ínsula para regalársela (3)".
Es así como Sancho no se aleja de Don Quijote, por que vive con y por él, como el motor de una vida que tuvo una gran entretención en la invención y en la escritura, hasta el día de su muerte...


Notas: 
(1) Kafka F. "La verdad de Sancho Panza" (Texto completo) en La muralla China y otros cuentos.
(2) Dostoievski F. "La mentira se salva de la mentira" en Diario de un escritor. Pág. 210.  
(3) Dostoievski F. "La mentira se salva de la mentira" en Diario de un escritor. Pág. 210.

27/03/06

De la condena auto-impuesta... ( “Reflexiones” sobre el suicidio)

medium_suicidio3.jpgA raíz de unas estadísticas sobre suicidios en la Región Metropolitana (Chile) que encontré hace unos días en una revista fechada del 2001, nació en mi la idea de escribir algo en relación a este tema. La verdad es que siempre me ha provocado cierta inclinación el tema, por lo cual ha sido parte de mis conversaciones, escritos y lecturas. Y la verdad es que NO deseo hacer un estudio crítico ni exhaustivo al respecto, sino solamente dar a conocer algunas de MIS impresiones respecto al suicidio.

Quisiera tomar las estadísticas de la revista Lat. 33, con fuente en el Servicio Medico Legal, como una forma de guiar el camino y sin ninguna intención de prolijidad (ya que los datos fechan de 1999). De manera tal, de generar observaciones particulares respecto al tema. Es así como se puede establecer que:


SUICIDIOS EN SANTIAGO 1999

- Por envenenamiento:                     16(H)       15(M)

- Por ahorcamiento:                        358(H)       44(M)

- Por arma de fuego:                        71(H)       11(M)

- Por instrumento cortante:                 2(H)         1(M)

- Por otros medios                            23(H)         3(M)

(salto de altura, arrojarse delante de un objeto en movimiento)

         TOTAL                                  470(H)      74(M) =   544
        

544 no representan un gran porcentaje de los habitantes de Santiago en las cifras, pero si significan muchas personas que eligieron no seguir. ¿Por qué no seguir? Son tantas las posibles respuestas que es imposible señalarlas todas, pero hay algo en las raíz del problema que me interesaría analizar; creo que las personas que se suicidan, no actúan con una premeditación o una planificación exacta, a mi entender el suicida es un persona que logra ver (y vivir) en medio de la niebla, la cual en sí es permanente, pero llega un instante en el cual la niebla es cegadora. Ya que existen tendencias suicidas, las cuales se ven detonadas por ciertos episodios y circunstancias, la mayoría de estas de improviso... Y la circunstancia más recurrente debe ser la soledad, la de no sentirse parte del mundo, la de sentir “que si no existiera o muriera todo seguiría igual y quizás a nadie le importe mucho”; son situaciones como esas las que detonan los “intentos de suicidio”, es realmente chocante ver los cortes en las muñecas de alguien, es una de las imágenes más incrustadas que tengo en mi mente y sin embargo, para sorpresa de muchos “ella” parecía la persona más tierna, alegre y vivaz del mundo, pero fueron tres las veces que intentó cortarse las venas...

Son personas totalmente normales, no distinguibles, pero que cargan con un dolor auto-impuesto y destructivo. “El no sentirse importante para algo o para alguien” es una de las razones que considero como más relevantes, por que querámoslo o no, todos buscamos ser importantes para alguien y todos buscamos que alguien sea importante para nosotros, aunque como es consabido ese camino está lleno de altos y bajos... Pero por otra parte es innegable que hay personas, que están cansadas, agobiadas, que no logran ver más allá de sus narices, son esos casos los que implican en mí una gran paradoja. Por que problemas tenemos todos y de los más variados, pero hay ocasiones en las cuales el suicidio significa el descanso, el fin de algo insoslayable o insoportable y el comienzo de una vida mejor (entiéndase esto en término de personas que creen en la trascendencia) o de la nada, el fin de todo... Y son en esos casos, en donde me cuesta juzgar, por que nadie sabe lo que sentía el suicida dentro suyo para hacer lo que hizo, ni menos lo que significó el terminar “por fin” con una vida que le carcomía día a día...

El suicidio, representa una dualidad enorme entre la cobardía/valentía, ya que está bien, son cobardes, al querer arrancar de los problemas, al optar por “el camino más fácil”; pero todo aquel que piense si podría atentar contra si mismo, tirándose un balazo o atándose una soga al cuello, verá que no es una decisión fácil, que obviamente está llevada por la desesperación, por la angustia y por la pena, pero que en algún grado reviste grandeza (aunque solo sea literariamente hablando)...

Es extraño como el suicida busca alejarse del “dolor” de vivir, de sus penas y angustias, por medio de más dolor. Es así como se entienden que muchos “intentos de suicidio” busquen una suerte de vuelta a terrenidad, por parte de los propios que se auto-infieren heridas, además de significar un llamado de atención para quienes los rodean. De esta manera podemos entender que un ínfimo porcentaje de las muertes (*) son a causa de objetos corto-punzantes, ya que estos son los que producen mayor dolor y padecimiento, transformándose en la mayoría de los casos en señales imperiosas de ayuda...

Una de las cosas que llamó poderosamente mi atención a primera vista, fue el hecho que medium_7_261_maniqui_ahorcado.jpggran parte de los suicidios sean por ahorcamiento, ya que resulta algo “horrible” alejarse del dolor, por medio de una asfixia que en algunos casos no es tan breve y que ofrece un espectáculo tan fuerte, como es el hecho de ver a una persona colgada, con la lengua salida y que llega hasta cerca (o más abajo) de su mentón... ¿Por qué morir de una manera tan cruenta? Ya que si se piensa “fríamente” un balazo en la cabeza certeramente colocado, es instantáneo y no existe tiempo para el padecimiento... La respuesta es sencilla, no todos disponen de un arma y además el ahorcarse puede hacerse con “cualquier” cosa, una soga, un cable, un cinturón, una corbata o con casi cualquier prenda de vestir, es el medio más a mano y por ello el más utilizado...

         Los mayores casos de suicidio se dan en hombres (*) 470 de ellos, ¿y a que debemos esto? No lo sé, siempre por antonomasia se ha intentado colocar a la mujer como la frágil, la vulnerable y la cual hay que proteger, pero siendo sincero (y a título personal) creo que es el hombre el que se ve menos posibilitado a solucionar de buena manera sus conflictos internos y al que irremediablemente le cuesta más abrirse al diálogo y a la manifestación de sus problemas y angustias; por lo cual es él, el que va ahogándose paulatinamente en sí mismo, sin encontrar un salida y sin pedir ayuda, hasta que toma la “solución” de suicidarse. Además es el hombre al que no le gusta dañar su ego, viéndosele débil o con problemas, triste o llorando, ya que arraigado está que “los hombres no lloran”, pero los hombres querámoslo o no, sufrimos y lloramos igual que todos...           

Albert Camus sostenía que el único problema filosófico real era el suicidio, ya que no entendía como alguien no iba a querer vivir... Es verdad, pero sin querer justificar, se me es tremendamente entendible por qué alguien se suicida; y quizás lo único que nos queda es cuidar y preocuparse de las personas con las cuales nos relacionamos, por que muchas veces las personas no esperan gestos muy magnánimos de nuestra parte sino solo que les escuchemos, que estemos a su lado, que los miremos o que les sonriamos, por que a veces lo que más busca una persona, es sentirse parte del mundo...

 

(*)Remitirse a las estadísticas de suicidios en Santiago de 1999 del Servicio Médico Legal.