Noches blancas (Fedor Dostoievski)
Autor: Fedor Dostoievski
Todas las cosas que hacemos en nuestras vidas nos van dejando algo, nos entregan claves para comprender situaciones, lo que sentimos o lo que deseamos hacer o sentir. En este caso Noches Blancas, es uno de esos libros que remueve muchas cosas en el interior de las personas. De lectura fácil, un libro dinámico y profundo, cargado de ese juego psicológico tan presente en Dostoievski que envuelve y emociona. La temática es simple el amor; tan simple y tan complejo como eso, pero ¿qué es el amor? ¿o qué es amar?, esta pequeña novela nos llevará a descubrir lo más noble y puro del amor, que nace sin compromiso por parte del protagonista, ese amor casi infantil, ese amor tan hermoso que lo alienta a vivir y que le hace sentir que a pesar de que no sea recíproco, valió la pena haber compartido siquiera un segundo con esa persona, haber escuchado su voz, a ver reído por un segundo con ella, ha no haberlas tenido nunca. Llegará el punto donde todo acabará pero la lección, será la más noble y la más hermosa de todas, todo aquello que vivió le permitirá, seguir viviendo.
Existe una pequeña línea entre el amor y masoquismo, y creo que en el caso del protagonista se debatió noblemente cruzando y no cruzando esta línea.. Él sabía que ella no lo amaba, o al menos no de la misma manera de cómo el lo hacía, pero irremediablemente terminará enamorarse de ella, aunque ella nunca le mintiese, ya que le dijo una vez “promete que te vas a enamorar de mí”. La soledad y las ansias de sentirse para alguien importante o ser por alguien considerado en el mundo, son cosas que vemos a menudo y quizás es una de nuestras mayores razones por las cuales buscamos compañía, por que todos queremos ser amados por alguien, pero cuales son los costos que se están dispuestos a pagar. Tristeza, decepción, y al parecer mucho sufrimiento, por que evocando a Schopenhauer “querer, es sufrir (1)”, ya que es allí donde nuestra ciega voluntad nos lleva al desfiladero en donde solo encontraremos angustia, pena y desesperación; pero solo ahí nos reconocemos vivos y es ahí donde nos comienzan a pesar nuestras pesadas existencias.
Muchas “cosas” se hacen y se omiten en nombre del amor, cuantas “cosas” hizo y no hizo el protagonista por ella, fue incondicional, dedicado, y presente hasta la obstinación, y por sobre todo la amaba con toda su alma, tierna y sinceramente, pero simplemente ella no y a pesar de toda la amargura que el prometido le hizo pasar a ella, ella lo perdonó... Cuando se lee la obra se plantea la pregunta, pero por qué no se quedó con el amor sincero, honesto y fiel, que tenía a su lado, ¿por qué no?... Por que a fin de cuentas, el amor al parecer no depende de cualidades o ventajas y a la hora de elegir, al final pareciere que el amor es tan ciego, que solo se satisface con aquello indescriptible y embriagante que nace en nuestras mentes y “corazones”...Sin lugar a dudas un libro hermoso y que como lección final nos dice que nuestros actos siendo sinceros, puros y verdaderos, no importa lo perecederos o finitos que estos puedan llegar hacer, nos pueden hacer valorar la vida aunque sea por ese instante en que compartimos la vida con la persona que amamos...
Notas:
(1) Véase Arthur Schopenhauer, en la Supremacía de la voluntad.
Tarifa: 9/10
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